Psicóloga infantil en Valencia
Si estás aquí, probablemente te preocupa algo relacionado con tu hijo o hija, o con vuestra relación. Tal vez notas que está más irritable, triste o con miedos; quizás no se siente bien con sus amistades, o ves que se comporta de manera diferente a otros niños o niñas de su edad. Es completamente comprensible que verlo sufrir te preocupe, y quieras saber cómo ayudarlo.
Entiendo lo difícil que puede ser este momento. La buena noticia es que no estás sola en esto. Como psicóloga infantil en Valencia, te ofrezco el acompañamiento necesario para que tanto tú como tu hijo o hija podáis superar esta etapa y avanzar hacia un bienestar emocional duradero.
¿En qué os puedo ayudar?
Cada niño, niña y adolescente es único, por lo que siempre me adapto a sus necesidades específicas. Estas son algunas de las áreas en las que trabajo:
Ansiedad y Miedos Infantiles
Puede que tu hijo o hija muestre preocupaciones constantes, sufra momentos de mucha ansiedad o tenga alguna fobia específica que le limite en su día a día. En ese caso os ayudaré a manejar esos sentimientos, que entienda qué es la ansiedad y el miedo y su función, así como enseñaré estrategias para gestionarlos sin que genere tanto malestar. Quiero que vuelva a conectar con su capacidad y confianza, que pueda afrontar los retos de su día a día, siempre con apoyo y acompañamiento de su entorno.
Baja tolerancia a la frustración
La frustración y el enfado son emociones esenciales, pero desagradables de sentir en muchas ocasiones. Hay personas que cuando las sienten las expresan hacia afuera y otras que las retienen y las expresan para adentro. Cuando la forma que tenemos de gestionarla nos hace sufrir a nosotros mismos o al resto, se hace necesaria la ayuda. En terapia lo trabajo entendiendo qué hay debajo de esas emociones, validándolas y dando estrategias para poderlas expresar de formas más funcionales y adaptativas.
Dificultades en la relación con sus iguales
La socialización es una de las tareas más centrales de la infancia y la adolescencia. Buscar su lugar, hacer amistades, defender su opinión… Hay veces que esto se convierte en una verdadera frustración. Si tu hijo o hija no encuentra su sitio en clase, si le cuesta ser asertivo y se deja llevar, si no sabe cómo gestionar adecuadamente los conflictos o si está sufriendo acoso escolar, es importante que le podamos ayudar. En ese caso, la terapia sirve para expresar cómo lo vive internamente y aprender estrategias para afrontar la situación sin sentirse en soledad. Quiero que pueda sentir que es válido o válida y que pueda disfrutar más de sus amistades.
Desmotivación en los estudios
Debajo de la desmotivación puede haber sensación de fracaso o vacío, dificultad para concentrarse o aprender, tristeza, sentimiento de falta de pertenencia al grupo, elevada exigencia… Entender qué ocurre, validar esa emoción y trabajar desde lo emocional y no únicamente desde lo cognitivo es lo que va a permitir reconectar con su valía, motivación y responsabilidad.
Elevada rigidez mental, manías y TOC
Puede que hayas visto que tu hijo o hija tiene manías o comportamientos repetitivos, que no se van con el tiempo y que generan malestar. En terapia os ayudaré a identificar qué hay detrás de esas manías (regulación emocional, ansiedad, pensamientos que generan miedo… ) para así poder cambiarlas.
Cambios con la adolescencia y distanciamiento
La adolescencia es un momento de cambios que se viven con mucha intensidad emocional y no siempre se saben tolerar o gestionar bien. Si notas a tu hijo o hija triste o irritable, que no tiene nadie a quien contárselo, que no termina de encajar las cosas que le pasan en el día a día, que se aísla… quizá es momento de pedir ayuda. En terapia le puedo ayudar a expresar lo que siente y gestionarlo de forma sana, así como os puedo ayudar como familia a mejorar la conexión y reducir los momentos de discusión o tensión.
Separación y divorcio
Los procesos de divorcio o separación pueden ser especialmente difíciles para los niños, niñas y adolescentes. En terapia, ayudaré a tu hijo o hija a comprender la situación, superar sentimientos de culpa y restaurar la seguridad emocional, mientras también trabajaré contigo y tu pareja para asegurar una coparentalidad efectiva.
¿Cómo saber si tu hijo o hija necesita ayuda psicológica?
Al igual que los adultos, los niños, niñas y adolescentes pueden atravesar períodos de ansiedad, tristeza o malestar. Sin embargo, existen señales claras que pueden indicar que es el momento adecuado para buscar ayuda profesional. Algunas de estas señales son:
- Cambios de humor frecuentes o explosiones emocionales sin motivo aparente.
- Miedos excesivos que no mejoran con el tiempo ni son comunes para su edad.
- Problemas de autoestima, inseguridad o sentimientos de inferioridad.
- Dificultades en la relación con sus iguales y rechazo a ir al cole.
- Aislamiento social o pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
- Enfados constantes o baja tolerancia a la frustración que no se reducen con el tiempo o no son habituales en sus iguales.
- Dificultad para expresar y gestionar sus emociones.
- Retraso y frustraciones en el proceso de control de esfínteres.
Si reconoces alguna de estas señales en tu hijo, la terapia infantil puede ser una excelente herramienta para ayudarlo a superar sus dificultades y recuperar su autoestima y su bienestar emocional.
¿Tienes dudas sobre si lo que está viviendo tu hijo o hija es algo evolutivo o si sería útil un acompañamiento psicológico por una psicóloga infantil en Valencia?
Quién soy y cómo ayudo a tu hijo o hija
Soy Julia Asenjo, psicóloga infantil sanitaria con formación en terapia familiar sistémica, psicoterapia infanto-juvenil, mediación y resolución de conflictos, y crianza respetuosa. Llevo 10 años ayudando a niños, niñas y familias, tanto en recursos públicos como privados, trabajando de forma individual y también en talleres o grupos.
En sesión soy yo misma y por eso doy mucha importancia al vínculo e intento que las personas que vienen se sientan cómodas y seguras conmigo. Soy cariñosa, paciente, creativa y divertida. Trabajo desde un enfoque cálido y cercano, respetando siempre los ritmos y necesidades.
En las sesiones de terapia infantil, mi prioridad es crear una relación de confianza donde tu hijo o hija me vea como una aliada. A diferencia de con los adultos, hablar no es el canal principal. Doy importancia al juego, al dibujo, a hacer manualidades para crear y experimentar estrategias, a las cartas proyectivas… ¡Como ves disfruto mucho!
Además, sé que como padres y madres sois los que mejor conocéis a vuestros peques, por lo que el acompañamiento familiar es fundamental. Juntos ajustaremos el proceso para asegurarnos de que las herramientas que enseño en terapia sean efectivas también fuera de las sesiones.
Y no me olvido de ti, para mí tú también eres importante. Quiero escucharte, sostener, acompañarte y guiarte en lo que haga falta. La crianza no es fácil y vivimos en una sociedad muy individualizada. El vínculo para mí también es contigo, para que me puedas preguntar dudas, para que me cuentes cómo lo estás viviendo y para ayudarte a cambiar y/o potenciar cualquier aspecto que pueda ayudar a tu familia.
Vale, ¿y ahora qué? ¿Cómo es el proceso de trabajo?
Según las necesidades y cómo vaya evolucionando la terapia, intercalaremos sesiones con vuestro hijo/a, sesiones con vosotros…
Cuando se vayan consiguiendo los objetivos iremos distanciando las sesiones hasta hacer un cierre terapéutico.
Lo que dicen mis pacientes
(Dejo un par de imágenes de una de las dinámicas que hicimos, en este caso dibujo)
¿Cuánto dura una sesión y qué precio tienen?
¿Cómo sé si mi hijo o hija necesita terapia?
¿Es obligatorio que la madre y/o el padre acuda?
La primera sesión siempre será con vosotros porque quiero que me expliquéis la situación, entender el contexto y que definamos juntos los objetivos. Después de eso, habrá sesiones con tu hijo o hija a solas, de todos juntos o con vosotros. La familia sois quienes más conocéis a vuestros peques y quienes más influencia tenéis. Por eso es necesario que hagamos equipo y rememos en la misma dirección.